Zen es una parte del budismo Mahayana, conocido como "Chan" en chino. Hay diferentes formas de Meditación Zen siendo el zazen o postura de meditar sentado lo que fundamenta a todas ellas. El objetivo es el logro del despertar, o llegar a ser un iluminado como Buda. La meditación zen se centra menos en el conocimiento teórico que la meditación yoga, primando la experiencia directa y real sobre los desvarios de la mente y del individuo, se busca subir la "montaña por lo más empinado", a través de prácticas de meditación y dharma. Si quieres aprender a meditar, Jesus Bonilla te recomienda empezar por ser sátvico, además tendrás antes que aprender a modular tu respiración y ser capaz de relajarte por completo.

MEDITACION ZEN

La propagación y establecimiento del Zen y sus técnicas de meditación se le atribuye a Bodhidharma. La primera escuela documentada del budismo Zen en China fue construida en el siglo VII. El Zen pasó desde China a diversos lugares a los que peregrinaron los monjes budistas llevando la enseñanza, tales como Vietnam, Corea y Japón. Zen hace hincapié en que todos los seres han despertado la Naturaleza de Buda y que el Buda en su Naturaleza no es otra cosa que la naturaleza esencial de la mente. El objetivo de la práctica del Zen es alcanzar directamente la iluminación a través de la meditación. Para quienes no pretenden ir tan lejos y se conforman con pequeños logros, la meditación guiada es una alternativa que también puede aliviar los síntomas de estrés.

La disciplina Zen es sobre todo conocida gracias al extraño monje que anteriormente era un príncipe hindú: Bodhidharma. Tras su peregrinaje el se estableció en el reino de Wei, con sus dos discípulos Daoyu y Huike. Sus enseñanzas se hicieron famosas como Chan no mucho tiempo después de que este misterioso personaje se trasladó a China. Justo antes de que Bodhidharma falleciera, fue interrogado por Huike para tomar su lugar y continuar enseñando a la gente acerca de las prácticas zen. Mientras sobrevivía como un asceta durante décadas en una cueva, Bodhidharma pasó su tiempo en contemplación mirando a la paredes de la caverna, meditando. Él hizo un viaje de tres años desde India a China y llegó el año 520 A.C. El significado iniciático de este viaje fue para difundir el budismo en Asia. Enseguida vio que China había establecido ya las creencias del budismo pero eran muy diferentes a las raíces de disciplina y meditación zen que había plantado el Buda.

Bodhidharma pasó su tiempo en China tratando de cambiar los puntos de vista que la gente de la época tenía sobre el budismo, debido a que su punto de vista estaba equivocado sobre la religión. Mientras Bodhidharma estaba allí desempeñando esa labor se encontró con el emperador Wu de Liang, que tenía un gran interés en el budismo y en su mecenazgo pasó mucha de la riqueza pública para la financiación de monasterios budistas en China. Gran parte de la historia del Zen tiene su fundamento en la mitología de la India. Los eruditos creen que el Zen se utilizó en avanzadas prácticas de yoga como kammatthana y kasina. La sabiduría Kammatthana es la consideración de los objetos, y kasina es la fijación total de la mente. El budismo fue introducido por primera vez en China de la mano de las religiones taoístas, en general, las escrituras budistas se tradujeron usando el taoísmo chino.

Meditación zen guiada. La via del Zen

Es por estas traducciones que el Zen al ser explicado en palabras a menudo se tergiversó, porque realmente no hay palabras para describirlo. En un principio, el Zen solamente se aplicaba a los Sutras Mahayana y Lankavatara. Hay numerosos conceptos básicos del Zen que vienen directamente desde el Budismo Mahayana. Ambos comparten una gran cantidad de ideas que provienen de muchos Sutras diferentes, incluyendo una porción del famoso Sutra del Loto. La doctrina Zen tiene una gran cantidad de bibliografía relacionada con él y se utiliza durante para aprender la práctica o la enseñanza de esta forma de meditación budista. Algunos textos sobre Zen datan la fecha en el siglo IX. Estos son en su mayoría los que contienen los koans y el Shobogenzo de Dogen Zenji.

MEDITACION ZEN GUIADA: Es habitual para los iniciados en esta técnica hacer prácticas de meditación Zen guiada o particular al menos una vez al día, así como, retirarse por largos períodos de tiempo y se recomienda encarecidamente la practica en grupo. Aunque se necesita disponer de tiempo y gran dedicación, para la mayoría de las personas parece que vale la pena el tiempo dedicado por el alivio del estrés, reducción de los efectos físicos del estrés, y la mejora de la salud y el bienestar que se experimentan después de cada sesión de zazen. Una parte importante a considerar de la práctica del Zen es que tiene un maestro o guía por lo que la meditación guiada es algo natural. La transmisión del Dharma es también muy importante en el aprendizaje de este tipo de meditación. Dharma, es la guía de los principiantes y avanzados en la meditación, todo meditador deberá seguir el concepto de la Transmisión del Dharma, que es la línea de autoridad. Para simplificar las cosas trayéndolas a un lenguaje moderno, el significado básico es obedecer a tu maestro, profesor, o quien sea la persona que comande la práctica del zen. Siguiendo esta regla, puedes acabar beneficiándote a ti mismo cada vez más fuera del tiempo que pasas realizando la meditación Zen, foco abierto, meditación de atención plena, meditación yoga o cualquier otra forma de meditación espiritual.

Para la práctica de zazen, conviene disponer una sala silenciosa y, en la medida de lo posible en cuanto a su intimidad, dedicada exclusivamente a zazen. No debemos mantenerla demasiado en la oscuridad, ni demasiado iluminada, ni debe hacer en ella demasiado calor, ni demasiado frío (demasiado, según los Maestros Zen, es lo que origina en la mente todas las perturbaciones).

Una vez hecha la calma en nuestro espíritu, procedemos a sentarnos en postura de meditación zen sobre un cojín redondo de textura consistente (zafu), con tranquilidad, sin precipitarse y sin dejarse caer como un fardo. Con las piernas cruzadas en manera semejante a la postura de loto( Padmasana), o del asana más fácil medio loto (Siddhasana). La pelvis se mantiene basculada hacia adelante, de tal manera que las rodillas de forma natural se apoyen relajadas en el suelo. Esta es una habilidad básica y debe ser dominada.

POSTURA MEDITACION ZEN

Partiendo de esta posición fundamental la columna vertebral resulta enderezada, para asumir perfectamente la postura en la meditación zen resulta indispensable empujar firme hacia el cielo con la coronilla. La barbilla honorablemente recogida, la nuca bien estirada, los hombros de forma natural relajados. Los ojos permanecerán entornados, la mirada fija perdida en el suelo aproximadamente a un metro delante del zafu. La mano izquierda se ubica sobre la mano derecha, las palmas están abiertas hacia arriba. Los pulgares se funden en prolongación uno del otro con una ligerísima presión y las dos manos, acurrucadas en la parte alta de los muslos, se encuentran en contacto con el abdomen. Las posturas que adoptan las manos se denominan de esta manera: 1. Montaña. 2. Ni montaña ni valle. 3. Valle. hasta el mínimo detalle de la postura zazen tiene un significado profundo en la meditación zen. Las distintas partes del cuerpo se encuentran en estrecha interdependencia y su influencia es recíproca. La postura zazen en sí, tiene una enorme estabilidad y una vez establecida, el meditador avezado puede permanecer por largo tiempo inmóvil.

RESPIRACIÓN ZEN: Lo primordial de la técnica en la postura para meditación zen es que las rodillas se apoyen firmemente en el suelo y las nalgas se fundamenten en el Zafu. Este triángulo de contacto con el planeta es la base firme de la postura de Zazen. Subconsciente y naturalmente, cesamos de actuar por la voluntad del ego y el raciocinio, de esta manera la existencia universal puede entrar en nosotros. En el transcurso de la meditación zen la respiración resulta esencial; sus fases son tranquilas estableciéndose un ritmo lento y potente de manera natural. En zazen, la expulsión del aire es larga y profunda. Los maestros hacen la comparación con el mugido repetitivo de una vaca. La inspiración del aliento, algo más corta, surge naturalmente como consecuencia de la succión del diafragma. Esta manera despreocupada de vaciar los pulmones lenta, tranquila y profunda barre literalmente las complicaciones de la mente. El espíritu del meditador zen se torna claro y diáfano como un cielo de verano sin nubes.

MEDITACION PADMASANA POSTURA DE LOTO: Sentado en el suelo, ubicar el pie derecho sobre el muslo de la pierna izquierda y el pie izquierdo por encima del otro, sobre el muslo de la pierna derecha en Postura de Loto.

Meditación en postura de loto. Padmasana la asana más bella del yoga.

BENEFICIOS POSTURA DEL LOTO: En la India, la flor de loto es símbolo de pureza mental y de pleno desarrollo de la conciencia. Al igual que el loto, de pureza y blancura inmaculada, flota sobre las aguas cenagosas, el espíritu del yogui sentado en Padmasana, se eleva sobre todo tipo de instintos y hábitos sin mancillarse. Como su nombre indica, esta postura evoca el perfecto equilibrio y aislamiento de la flor de loto. En ella, la simetría del cuerpo físico acrecienta la armonía para realizar la distribución de fuerzas. Las energías positivas y negativas son equilibradas por las prácticas respiratorias que se realizan sentados. En esta posición de loto, la conciencia se concentra sobre el corazón. Sin influir en la respiración, mantenemos el cuerpo inmóvil, no permitiendo que la mente divague. Los efectos del asana variarán, dependiendo de la constancia y la calma con que se realice. Éstos irán desde los beneficios descritos anteriormente, hasta la obtención de Siddhis (poderes mágicos).

APRENDER A MEDITAR: Al sentarnos en postura de loto Padmasana, cortamos el flujo de nuestros pensamientos, concentración en el corazón regulada la respiración hasta conseguir que su ritmo sea pausado. Procurando que la columna vertebral permanezca completamente vertical, gozamos de una sensación de paz perfecta. Luego ponemos toda la atención sobre el corazón, con lo cual sentimos como si quedásemos “fundidos” en él, y al dejar en el umbral todas nuestras preocupaciones, la paz y la serenidad resplandecen en nosotros. Procuramos impedir por todos los medios que otros pensamientos vengan a turbarnos. Todos los días al levantarse y antes de acostarse deberíamos practicar este ejercicio durante diez minutos, para huir de una vida demasiado activa. Con la paz en el alma, nos tumbamos de espaldas y terminamos los ejercicios de meditación haciendo relajación Shavasana.

ZAZEN: De semejante forma que la respiración exacta solamente puede emerger de una postura correcta, la actitud positiva del espíritu del meditador resulta natural de una profunda concentración mantenida sobre la postura y la calma de la respiración. En zazen, todo, las imágenes percibidas, los pensamientos propios y ajenos, las formaciones mentales que continuamente se generan en el inconsciente pasan como nubes en el cielo para seguidamente desvanecerse naturalmente. Al no alimentar el estudiante los pensamientos personales, surge diáfana la conciencia hishiryo flotando sobre el pensamiento. Es el retorno a la condición original y prístina del espíritu.

La práctica de zen debe realizarse sin tratar de alcanzar la verdad ni romper con las ilusiones, sin atracción ni rechazo, sin huir de nada ni correr en pos de nada, es de esta forma como la conciencia universal se manifiesta al meditador naturalmente. Así se convierte en realidad una conciencia intuitiva, la esencia de la mente original, radicalmente distinta de la conciencia habitual egótica del yo. El significado de Zazen es la absoluta absorción de la conciencia del practicante en su genuina luz original por medio de una estabilidad perfecta del cuerpo y ecuanimidad de la mente. Para conseguir este apacible estado de equilibrio es necesario tomar en cuenta tres aspectos de importancia fundamental:
a) Postura corporal justa.
b) Respiración exacta.
c) Actitud de la conciencia exacta.

Zazen es la técnica de meditación en postura sentada que carece de meta, no hay fin, no hay individualidad, está por encima del interés personal (mushotoku = vairagya). Es con este alegato que el zen Mahayana remarca el acento en la dirección altruista de la práctica. La meditación zen se practica para, por y con todas las existencias de todos los seres y objetos, y todas las existencias de todos los seres y objetos practican a un tiempo con el meditador. Mushotoku viene a significar el espíritu desprendido que no desea obtener nada, el espíritu que en su actitud impecable no se apega jamás a ningún objeto y carece de pretensiones respecto al posible beneficio o los resultados. Sin ese estado de espíritu no especulativo, la meditación zen no es auténtica. La actitud del espíritu deberá fluir de manera natural del mantenimiento de una concentración profunda consciente sobre la postura y la respiración. La actitud exacta consiste en dejar pasar sistemáticamente todas las cosas, concentrándose serenamente en la acción inmediata, sin expectativas ni egoísmo. En última instancia, abandonar la práctica es el mayor éxito. El significado de Mushotoku es perder lo inmediato para percibir todo el cosmos. "Si alguien comprende que zazen es la Principal Puerta de la Ley, ese ser será semejante al dragón cuando se interna en el agua o al tigre cuando majestuoso retorna a lo más frondoso de su selva (Dogen)."

COMO PRACTICAR MEDITACION ZEN

Cosas que necesitas a la hora de plantearte como practicar meditación zen:
• Una almohada pequeña (conocida como un Zafu)
• Calma en el medio ambiente

Como meditar con la técnica de Zen:

1 Usar ropa suelta y no restrictiva.

2 Coloca la almohada Zafu en el suelo.

3 Siéntate en postura de medio loto, y en la medida que puedas permite que tus rodillas toquen el suelo. Hay una variedad de posiciones de meditación sentada adecuadas y aprobadas por practicantes del Zen que se pueden aprender. Elije la que más cómoda sea para ti al tiempo que mantenerla te permita lograr la estabilidad del cuerpo completo.

4 Mantén la espalda recta. Esto es esencial, ya que permite la máxima funcionalidad de tu diafragma en la respiración zen.

5 Sitúa las manos con las palmas abiertas una sobre otra en el regazo en la postura del Mudra Cósmico.

6 Mantén la boca cerrada, y presiona tu lengua suavemente contra el paladar. Esto reducirá tu necesidad de tragar saliva.

7 Respira profunda y rítmicamente.

8 El centro de gravedad en tu cuerpo debe ser el hara, situado a 2 pulgadas por debajo de tu ombligo.

9 Haz girar tu cuerpo en arcos circulares, tiende a la disminución de la circunferencia con cada giro. Mantén tu peso centrado en el hara.

10 Cuenta el número de veces que inhalas y exhalas. Al llegar a 10, vuelve atrás y empieza por 1 de nuevo.

11 Permite que los pensamientos que vienen a la mente sigan su curso. Conforme pasa el tiempo, los pensamientos externos invadirán tu meditación Zen cada vez menos.

12 La clave se llama: Práctica, práctica, práctica. Con el tiempo, tu conciencia profundizará en la meditación y comenzarás a experimentar los beneficios físicos y psicológicos de Zazen.

El objetivo de toda la práctica zen es lograr la Iluminación y trascender el ciclo de nacimiento y muerte. En la tradición Mahayana, la condición previa para la Budeidad es la Mente Bodhi, la aspiración a alcanzar la Iluminación para el beneficio de todos los seres sintientes, incluido uno mismo. La meditación zen, también conocida como zazen, se ha practicado por los budistas Zen durante siglos como una manera de olvidar el yo, abriendo la mente a la unidad del universo y alcanzar la iluminación. Su práctica y su influencia se ha extendido, y hoy multitud de personas budistas o no, usan la meditación zen como una manera segura de aprender a lograr la tranquilidad y el descanso del estrés y las tensiones de su vida cotidiana.

BENEFICIOS MEDITACION ZEN

En la vida cotidiana la gente tiende a ver el cuerpo, la respiración y la mente por separado, pero en el zazen que faculta la meditación Zen y sus beneficios, esta trinidad se une como una sola realidad. Lo primero que debe prestarse atención es a la posición del cuerpo en el zazen. El cuerpo tiene una manera de comunicarse con el mundo exterior y el interior de uno mismo. Cómo vamos a demostrar, la posición de nuestro cuerpo tiene mucho que ver con lo que sucede con la mente y la respiración. A lo largo de los siglos de la evolución del budismo, la postura más eficaz del cuerpo para la práctica de zazen ha sido la estructura piramidal del Buda sentado en Posición de loto. Sentarse en el suelo es recomendable porque es muy estable. Utilizamos un Zafu para elevar el trasero un poco, de modo que las rodillas se puede apoyar en el suelo. Con la base de los glúteos en la almohada y las dos rodillas tocando el suelo, el cuerpo forma una base de trípode que le da a la postura trescientos sesenta grados de estabilidad.

Existen varias diferentes posiciones de las piernas que son posibles mientras se practica meditación sentada. La primera y más simple es la posición birmana, en la que se cruzan las piernas y los pies descansan en el piso. Las rodillas también deben descansar en el suelo, aunque a veces toma un poco de ejercicio para ser capaz de conseguir que las piernas caigan tan lejos. Después de un tiempo los músculos se aflojan las rodillas comienzan a caer. Para ayudar a que eso suceda, lo mejor es sentarse en el primer tercio del Zafu, desplazando el cuerpo hacia delante un poco. Con el mentón entrado proyectar la parte superior de la cabeza empujando hacia arriba al techo y por el estiramiento de tu cuerpo de esa manera, obtener tu columna vertebral recta, a continuación, dejar que los músculos cedan suavemente y relajarse. Con los glúteos arriba en el Zafu y el estómago empujando hacia afuera un poco, habrá una ligera curva en la región inferior de la espalda. En esta posición, se necesita muy poco esfuerzo para mantener el cuerpo erguido.

MEDIO LOTO: Otra posición es el medio loto, donde el pie izquierdo se coloca sobre el muslo derecho y la pierna derecha está escondida debajo. Esta posición es ligeramente asimétrica y, a veces la parte superior del cuerpo tiene que compensar con el fin de mantenerse totalmente recta.

Meditación en postura del loto. Padmasana da serenidad, claridad meltal y alarga la vida.

POSTURA DE LOTO: Con mucho, la más estable de todas las posiciones es la postura del loto completo, donde se pone cada pie sobre el muslo contrario. Esta asana es perfectamente simétrica y muy sólida. La estabilidad y la eficiencia son las razones importantes por las que el ejercicio de las piernas cruzadas en el suelo funciona tan bien. No hay absolutamente ningún significado esotérico de las diferentes posiciones. ¿Qué es más importante en el zazen lo que haces con tu mente? ¡No, lo que haces con los pies y las piernas!

POSICION SEIZA También está la posición de Seiza o postura del Samurái. Cualquiera puede sentarse en Seiza sin almohada, de rodillas, con las nalgas descansando en los pies hacia arriba, que forman un mullido colchón anatómico. O si eres delicado puede usar una almohada para mantener el peso de tus tobillos. Una tercera forma de la sesión Seiza es utilizar el banco Seiza. De esta manera se mantiene todo el peso de tus pies y ayuda a sostener la columna recta.

Por último, está bien que las personas que tienen problemas articulares, se siente en una silla con los pies apoyados en el suelo. Además, pueden utilizar el cojín o Zafu, del mismo modo que lo utilizarían sentados en el suelo, sentándose en un tercio por delante de él. Como alternativa, puede colocar el Zafu en la parte baja de la espalda. Es muy importante mantener la columna recta con la parte inferior de la espalda curvada. Todos los aspectos de la postura que son importantes cuando estás sentado en el suelo son tan importantes cuando estás sentado en una silla.

La importancia y beneficios de mantener la espalda recta en la meditación zen es permitir que el diafragma se mueva libremente. La respiración que se hace en el zazen se vuelve muy, muy profunda. Su abdomen sube y baja de la misma manera el vientre del bebé sube y baja de forma natural. En general, a medida que maduramos, nuestra respiración se vuelve restringida, y menos completa. Tendemos a tomar respiraciones superficiales en la parte superior del pecho sin utilizar apenas el diafragma. Como resultado, la respiración profunda, completa tipo pranayama yoga rara vez ocurre. En zazen es importante aflojar cualquier prenda que esté apretada alrededor de la cintura y usar ropa amplia. Permite que el diafragma se mueva libremente, de forma que la respiración puede ser profunda, fácil y natural. El meditador no tiene que controlar la respiración. Tú no tienes que hacer que suceda. Esto sucederá por sí mismo si se asume la postura correcta y la posición de tu cuerpo correctamente.

Una vez que te has colocado, hay algunas cosas que deberás comprobar. La boca se mantiene cerrada. A menos que tenga algún tipo de obstrucción nasal, respirar siempre por la nariz. La lengua se presiona ligeramente contra el paladar superior. Esto reduce la necesidad de tragar saliva. Los ojos se mantienen bajos, con la mirada apoyada en el suelo cerca de dos o tres metros delante de ti. Tus ojos serán en su mayoría cubiertos por los párpados, lo que elimina la necesidad de abrir y cerrar varias veces. El mentón está ligeramente recogido en Zazen. Aunque se nos vea en la postura de meditación muy disciplinados, los músculos deben estar relajados. No debe haber tensión en el cuerpo. No se necesita fuerza para mantener el cuerpo recto. La nariz está centrada en línea con el ombligo, la parte superior del torso inclinado ni hacia adelante ni hacia atrás.

Las manos se doblan en el mudra cósmico. La mano dominante se posa sobre la otra que se encuentra también con la palma hacia arriba, de modo que los nudillos de ambas manos se superponen. Si el meditador es diestro, la mano derecha sostiene la mano izquierda, si quien practica Zen es zurdo, su mano izquierda sostiene la mano derecha. Los pulgares se tocan ligeramente, con lo que las manos forman un óvalo, que puede estar en las plantas de los pies hacia arriba si estás sentado en la postura de loto completo. Si estás sentado la postura birmana, el mudra cósmico puede descansar sobre los muslos. La sutil energía del mudra cósmico tiende a girar tu atención hacia adentro. Hay muchas maneras diferentes de enfocar la mente. Hay imágenes visuales denominado mandalas que se utilizan en algunas tradiciones como punto de concentración. Hay mantras, o imágenes vocales. Hay diferentes tipos de mudras utilizados en el Yoga y en diversas religiones orientales.

En la meditación zen nos concentramos en la respiración. Esto trae muchos beneficios. La respiración es la vida. La palabra "espíritu" significa aliento. Las palabras "ki" en japonés y "chi" en chino, significan el poder o la energía, ambos derivan de la respiración. La respiración es la fuerza vital, es la actividad central de nuestro cuerpo. La mente y la respiración son una realidad: cuando tu mente se agita la respiración se agita, cuando estás nervioso tiendes a respirar de forma rápida y superficialmente, cuando tu mente está en reposo la respiración es profunda, fácil y sin esfuerzo. Es importante centrar la atención en el hara. El hara es un lugar dentro del cuerpo, ubicado a dos pulgadas por debajo del ombligo. Es el centro físico y espiritual del cuerpo. Pon tu atención en él; procura poner tu mente allí. A medida que desarrollas tu zazen, te convertirás en alguien más consciente del hara en el centro de tu atención

Comienza el balanceo del cuerpo hacia adelante y hacia atrás, lentamente, disminuyendo los círculos, hasta ubicarte en tu centro de gravedad. La mente está en el hara, las manos se doblan en el mudra cósmico, la boca está cerrada, la lengua presiona en el paladar superior. Tú estás respirando por la nariz y ya estás saboreando el aliento en el labio superior. Mantén tu atención en el hara y la respiración. Imagínate el aliento que baja en el hara, circula por las vísceras, y regresa. Hazlo parte de todo el ciclo de la respiración.

Comenzamos a trabajar la meditación en nosotros mismos, contando la respiración, contando cada inhalación y exhalación cada una, empezando por uno y contando hasta diez. Al llegar a diez, vuelve a uno y vuelta a empezar. El único acuerdo que debes hacer contigo mismo en este proceso es que si su mente comienza a vagar, si nos damos cuenta que lo que estamos haciendo es perseguir a los pensamientos, mira qué clase de pensamientos son, reconócelos y, deliberadamente, a continuación, totalmente consciente debes ir y comenzar el conteo de nuevo en uno.

El conteo es un centinela para ayudarte a saber cuando tu mente se ha desviado fuera de la meditación zen. Cada vez que regresas a la respiración estás potenciando la capacidad de poner tu mente donde quieras, cuando la quieras allí, durante el tiempo que tu la quieras allí. Ese simple hecho es muy importante. Llamamos joriki a este poder de concentración. Joriki se manifiesta de muchas maneras. Es el centro de las artes marciales y de la percepción visual en el zen. De hecho, es la fuente de toda la actividad de nuestras vidas.

Cuando el meditador ha estado practicando este proceso por un tiempo, su conciencia se agudizará. Entonces empezará a notar cosas que siempre estuvieron ahí pero se escapaban a su atención. Debido a la preocupación por el diálogo interno, tu cabeza estaba demasiado llena para que pudieras ver lo que estaba sucediendo a tu alrededor. El proceso de zazen comienza por abrir eso. Cuando el meditador es capaz de quedarse con el conteo y en varias ocasiones llegar a diez sin ningún esfuerzo y sin pensamientos interferentes, es hora de empezar a contar cada ciclo de la respiración. La inhalación y la exhalación se cuentan como uno, la siguiente inhalación y la exhalación dos. Esto proporciona menos información, pero con el tiempo necesitarás menos comentarios.

Finalmente, el practicante de zazen querrá seguir sólo la respiración y abandonar el recuento total. Sólo estar con la respiración. Sólo el aliento. Deja que la respiración se respire a sí misma. Ese es el principio del alejamiento del cuerpo y la mente. Toma algo de tiempo y no se debe correr; no debes moverte muy rápido en pasar de contar cada respiración a contar cada respiración y en otros a seguir la respiración. Si tú te mudas antes de tiempo por adelantar, el ciclo terminará en un desarrollo insuficiente de joriki. Y carecerás del poder de concentración que en última instancia conduce a lo que se llama samadhi, o solo en la esencia de la mente.

En el proceso de trabajar con la respiración, los pensamientos que surgen, en su mayor parte, serán sólo ruido, sólo pensamientos al azar. A veces, sin embargo, cuando quien medita está en una crisis o participa en algo importante en su vida, se dará cuenta de que el pensamiento, cuando se dejó ir, se repetirá. Se dejó ir otra vez, pero se trata de atrás, dejarlo ir y todavía vuelve. A veces eso tiene que suceder. No se debe considerarse como un fracaso, debes tratarlo como otra forma de practicar. Este es el momento de dejar que el pensamiento ocurra, realizar él destino, dejar que siga su curso completo. Pero hay que verlo, ser consciente de ello. Deja que se haga lo que se tiene que hacer, deja que se escape. Suelta el botón, déjalo ir. Cuando regreses a la respiración, comienza en uno y continua el proceso. No utilices la meditación zen para suprimir pensamientos o temas que necesitan llegar.

Dispersa la actividad mental y la energía que nos mantiene separados el uno del otro, de nuestro entorno, y de nosotros mismos. En el proceso de la sesión zen, la actividad superficial de nuestra mente comienza a disminuir. La mente es como la superficie de un estanque, cuando el viento sopla sobre el agua, la superficie se altera y hay olas. Nada se puede ver claramente, debido a las ondas vibrantes, la imagen reflejada del sol o la luna se rompe en varios fragmentos.

Fuera de esa inquietud, toda nuestra vida se presenta. Sin ponerte en contacto con la meditación zen en algún momento de tu vida, nunca tendrás la oportunidad de llegar a un punto de descanso. Si tu zazen es profundo, tu samadhi será profundo, una persona en ese estado respira a un ritmo de sólo dos o tres veces por minuto. Normalmente, en reposo, una persona corriente respira alrededor de quince veces por minuto. Vemos que incluso cuando están relajados, la gente no muy relajarse. La forma más completa de tu mente está en reposo, más profundamente que tu cuerpo está en reposo. La respiración, el ritmo cardíaco, la circulación y el metabolismo más lento se producen en zazen profundo. El cuerpo llega a un punto de quietud que no alcanza ni siquiera durante el sueño profundo. Este es un aspecto muy importante y muy natural del ser humano. No es algo especialmente inusual. Todas las criaturas de la tierra han aprendido esta práctica que el humano ha olvidado. Es una parte muy importante de estar vivo y mantenerse vivo: la capacidad de estar completamente despierto.

Una vez que el conteo de la respiración se ha aprendido de verdad, y la concentración, la verdadera unificación de la mente, se ha desarrollado, por lo general el meditador pasa a otras prácticas como el estudio del koan y el mondo o shikantaza (solamente sentarse). Esta progresión no debe ser pensada en términos de ganancia, o competencia, o promoción, o beneficios, que implicarían en la meditación zen que el conteo de la respiración era sólo una preparación para la "verdadera" cosa. Cada paso es la cosa real. Cualquiera que sea nuestra práctica es decir, lo importante es ponernos en la meditación zen por completo. Al contar la respiración, simplemente nos ocupamos de contar con la respiración.

También es importante en la meditación zen ser paciente y persistente, para no estar constantemente pensando en beneficios ni en una meta, de cómo la práctica sentado nos puede ayudar a donde sea. Acabamos de ponernos en el Zafu y dejamos de lado nuestros pensamientos, opiniones, posiciones, todo a lo que nuestras mentes tienden a aferrarse por el hábito. La mente humana es básicamente libre, no se aferra. En zazen se aprende a descubrir qué es la mente, para ver lo que realmente nosotros somos.

Jesus Bonilla

Mi nombre es Jesus Bonilla aunque en muchos sitios me conocen por yogui Tanumanasi, soy Maestro de Yoga y veo el mundo desde Madrid donde trabajo. Desde niño adicto al Yoga y a las montañas, sobre todo Pirineos y Alpes Dolomitas, escribo sobre Yoga, Meditación y lo que pasa por mi cabeza cuando no estoy haciendo trekking, de viaje en Oriente (casi siempre India), y cuando los retiros y mi sadhana me dejan tiempo libre. Te invito a formar parte de mi Comunidad Yoga de Jesús Bonilla en Google Plus.


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